La Rutina, Un Enemigo Silencioso
7 junio, 2011 | Categoría: Vida Equilibrada | 7120 Visitas | Sin Comentarios

¿Puede una condición   repetitiva afectar la calidad de nuestra vida?  ¿Es la rutina suficiente para que el afecto y los vínculos se deterioren?

Rutina es por definición un acto que se vuelve repetitivo, o una costumbre a la que se llega después de hacer algo de la misma manera o parecida muchas veces. Esto vale, para el deporte, el trabajo, las relaciones interpersonales y en general para cualquier acción que realice un ser humano de manera mecánica y  periódica.

En si misma no es algo malo, ya que permite que realicemos una labor de manera cada vez mas eficiente y precisa, pero cuando lo importante no es la eficiencia ni la precisión entonces puede ser una amenaza.

Cuando realizamos algo por primera vez y nos resulta muy agradable, todo nuestro ser se conecta con eso, nuestra atención y sistema sensorial se dedican por entero a esa actividad y querremos repetirla. Se desarrolla entonces una gran motivación por buscar esa situación placentera y pondremos algún esfuerzo en ello. “Lo agradable y novedoso promueve la motivación y el esfuerzo por algo”.

Si logramos experimentar el evento una y otra vez, poco a poco dejara de ser tan interesante, y aunque conserve su carácter agradable ya no despertara la misma motivación y esfuerzo, pasara a ser un hábito bueno y deseable que estimula menos que al principio.

Con el tiempo, si el evento se vuelve común, desaparecerá lo satisfactorio y hasta podría convertirse en algo incomodo o desagradable. “lo cotidiano puede amenazar la motivación y el interés por algo”.

Realizar acciones rutinarias exige progresivamente mas esfuerzo para el mismo resultado, o menos resultados con el mismo esfuerzo en comparación a cuando se hacia motivado. El tiempo da lugar a la fatiga, desinterés, hastío por dicha actividad, y estos a su vez se pueden acumular como irritabilidad, cambios de humor,  o sensación de sinsentido cuyo tamaño dependerá de cuantas cosas en nuestra vida sean monótonas.

En una vida que no se salga de lo cotidiano es mas probable terminar alguna vez experimentando situaciones que pueden resultar peligrosas para la integridad física, o afectiva. Una relación de pareja temprana y novedosa deja menos espacio para una infidelidad y su consecuente inestabilidad sentimental;  la exposición a drogas es menos probable si mi interés por un deporte nuevo es alto, y evitare embriagarme si al día siguiente hay algo por hacer que no quiero perderme. La rutina podría abrir puertas equivocadas en un intento por salir de ella.

Cuando no se cuenta con un estilo de vida sano, “estable y adaptable”, entonces la monotonía tiene cabida,  y podría traer perdidas de interés,  animo triste, búsquedas peligrosas, sensación de vacío, por lo que resulta importante mantener una vigilancia continua respecto a como estoy viviendo.

El considerar que todo esta bien sin tener en cuenta el punto de vista de quien me rodea resulta igualmente peligroso, tal vez crea que algo es adecuado, pero para quien me rodea ese algo podría haber caído en monotonía hace mucho tiempo amenazándose el vinculo.

Las relaciones (familiares, de amigos, pareja, laborales) cambian todo el tiempo aunque no lo deseemos, y por esto es importante que la velocidad a la que crecemos y nos adaptamos, sea por lo menos igual a la velocidad de estos cambios. Si la rutina reemplaza a la capacidad de cambio el tiempo suficiente, el fracaso esta garantizado.

Conservar en nuestras vidas el temor por lo nuevo es una de las maneras de llegar a la rutina, ya que para mantener las cosas como están, tenderemos a hacerlas de la misma manera siempre.  El temor invita a no movernos, a quedarnos en un sitio evitando ser notados, promueve el no correr riesgos como cambiar de trabajo si la situación lo amerita,  se empieza a sobrevalorar lo “ya conocido” y se confunde con lo mejor que puede pasarnos, sin que intentemos una manera diferente de vivir. No dejamos de cambiar desde el momento en que nacemos y aun así se lucha por que  el entorno sea lo mas predecible posible,  el miedo debe servir para alertarnos y para tomar algunas precauciones, pero no para anquilosar nuestras vidas.

La comodidad también tiene una cuota en la monotonía. Como ya se menciono cambiar requiere pequeños (a veces grandes) esfuerzos, estar dispuestos a reformular el proyecto de vida, a cambiar metas,  a analizar de manera mas profunda, en general requiere asumir con mas entereza lo que nos pasa, pero si quiero evitar la fatiga entonces mejor  repito lo que ya esta hecho, es cierto que cansa menos, pero nunca me llevara a un sitio nuevo, lo que esta mal en mi vida seguirá mal y lo que esta bien tarde o temprano se volverá normal o incomodo por efecto de la rutina.

La adaptación, el crecimiento y progreso en nuestras vidas, requiere  conocernos bien, identificar limitaciones y potencialidades, deseos y miedos,  saber bien si la situación que vivimos actualmente es lo que queremos y estar dispuestos si no lo es a generar cambios, y estar dispuestos si lo es a mantenerla y mejorarla continuamente. Nada de esto se logra escudándonos en la rutina

Jorge Andres Lozano Ovalle

Mario Danilo Parra Vera

 

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